Mayo el mes de las Flores…


Y de los pájaros, y de las gargantas, y de la naturaleza.
Estamos teniendo una auténtica primavera. Temperaturas perfectas para realizar alguna de las rutas de senderismo o, si lo prefieres en bicicleta, “el holandés” ha cambiado los neumáticos para rodar y rodar. En estas fechas lo recomiendo todo:

Visitar el Castro Celta del Raso: rodeado de jaras en flor, exuberantes helechos y con los paneles explicativos nuevos.
Acercarse al embalse de Rosarito para disfrutar del silencio o la pesca.
La Ermita de Chilla, en las inmediaciones, el entorno recuerda a una selva tropical, a lo mejor tienes suerte y te cruza un limón en el aire -Como dice Suren- las oropéndolas se están dejando ver bien este año. Y las abubillas. Y los abejarucos.
Este finde hay fiesta en el Tudal, se celebra también aquí San Isidro. Una ocasión festiva de conocer los secaderos de tabaco por dentro.
En Candeleda representan una boda, como las de antes pero ahora.
La Cascada del Diablo todavía debe estar digna de verse.
Y para los más valientes: baño en las pozas o si no, siempre puedes meter los pies y comprobar lo fresquita que está el agua que nos baja de la Sierra de Gredos.
En Casa huele a madera y en la cocina celebramos San Isidro con patatas bravas.
Pues hala, ¿A qué esperas?